El movimiento de los Antiguos Alumnos Salesianos se inicia en 1870 con el retorno espontáneo a Don Bosco de algunos exalumnos para agradecerle la educación que recibieron en el Oratorio de Valdocco en Turín, prometerle fidelidad a sus enseñanzas y ofrecerse para colaborar con su obra. Carlos Gastini, Jefe de la encuadernación, estaba al frente del grupo. Era el día 24 de junio.

Desde entonces, los Antiguos Alumnos Salesianos (AA.AA.) se van uniendo en Uniones o Asociaciones por todas las Casas Salesianas de Italia.

En 1871 vuelven otra vez a felicitar a Don Bosco el día de su santo. Se hace tradición. A los pocos años Don Bosco los tiene que recibir en dos grupos: seglares y sacerdotes. Para que éstos no descuiden el culto de las parroquias los domingos los recibe entre semana. Había nacido la semilla de la CONFEDERACIÓN MUNDIAL DE ANTIGUOS ALUMNOS Y ANTIGUAS ALUMNAS DE DON BOSCO.

En 1908, siendo D. Miguel Rúa Rector Mayor de los Salesianos, con el impulso del Prefecto General, Felipe Rinaldi, nace la idea de una Federación Internacional.

Se redacta un Estatuto, se empieza a caminar. Hay un Congreso que por la muerte de D. Rúa hay que retrasar. El monumento a Don Bosco en Turín es el primero de los que se levantarán en todo el mundo por iniciativa de los antiguos alumnos.

El Capítulo General Especial de los Salesianos, en 1972, los reconoció como Grupo integrante de la Familia Salesiana.  Don Juan Vecchi, valora la importancia de los AA.AA. dado el sentido de gratitud que han demostrado siempre por la educación salesiana y por su presencia en la sociedad, lugar en la que hacen presentes y vivos los valores recibidos.

El año 1954, en Turín, la Federación Internacional se transforma en Confederación Mundial. Hay un congreso Latino-Americano en Buenos Aires que elabora una estructura organizativa en Uniones locales, Federaciones Inspectoriales, Federaciones Nacionales y Confederación Mundial. Es el año 1956. Los antiguos alumnos de Don Bosco, los antiguos alumnos salesianos, se han extendido por todo el mundo al mismo ritmo que lo hacían los salesianos.

La Asociación admite miembros no católicos. Esos antiguos alumnos también recibieron los valores e ideales de Don Bosco. Es universalista.

La Asociación difunde la educación salesiana en sus familias, en el trabajo, en la sociedad con el testimonio.

Los Antiguos Alumnos de Don Bosco (AADB.) sienten el deber con su acción individual y colectiva el espíritu salesiano en el mundo.